Después de la inauguración de la primera plaza de Villa Santa Rita, que fue tan reclamada por los vecinos, se inauguró otra plazoleta en Ricardo Gutiérrez y Baigorria. Era un espacio verde pequeño que fue ensanchado y se convirtió en un nuevo aporte en la resolución de los problemas de la falta de esos pulmones ambientales en Villa Santa Rita.
Se realizaron las reformas necesarias a un lugar que carecía de alguna utilidad importantes. Se c lo ha convertido en una plazoleta que suma para las necesidades ambientales de este barrio de Buenos Aires, y para que los vecinos de la zona puedan contar con un lugar para disfrutar y además optimizar la circulación vehicular y peatonal. Era un espacio que vinculaba a las veredas con las calles. De superficie muy pequeña y en estado de deterioro. Tampoco disponía de vegetación.
Las reformas realizadas
En el punto donde Ricardo Gutiérrez se cruza con Baigorria, se agranda el ancho de la primera calle mencionada. En ese firulete urbano que dejaba un espacio poco aprovechado se diseño una nueva propuesta para dejarlo en condiciones de resultar de utilidad para los vecinos. Se proyectó un lugar que une lo que existía con la esquina de la manzana.
Lo cual permite que se convierta en una plazoleta para regocijo de los habitantes de la zona. En lo que representa el objetivo paisajístico se ha dado un vuelco fundamental y funcional al desfrute de la gente. La plazoleta ubicada en el ensanche de Ricardo Gutiérrez y Baigorria fue puesta en valor y pasó a conformar un nuevo espacio público integrado al entorno urbano.
El sector, que anteriormente funcionaba como un área de transición entre veredas y calzadas, presentaba dimensiones reducidas, solados con desgaste y ausencia de vegetación, lo que le otorgaba un carácter duro y poco atractivo desde el punto de vista paisajístico. Se ha tenido en cuenta el respeto al trazado original y la prolongación de las calles. Se integró perfectamente el espacio verde con las necesidades de circulación de vehículos y peatones.
En el diseño renovado del paisaje se trató de armonizar la circulación con el espacio de recreación y del cuidado del ambiente sustentable. Se han agregado nuevos canteros, senderos peatonales, el mobiliario urbano, luminarias, cestos y juegos lúdicos pintados sobre el solado antigolpes. De esta manera, se consigue un nuevo aporte para solucionar la falta de los espacios verdes necesarios para la calidad de vida de los residentes de Villa Santa Rita. Es de esperar que la Ciudad pueda seguir creando estos nuevos espacios, tanto en este barrio como, en todos los de la ciudad.
Por Juan Tucci


