Según el Ministro de Economía Martín Guzmán, a pesar de los entendimientos con el Fondo Monetario Internacional, el acuerdo aún no posee el ritmo esperado. Todavía Argentina está buscando cómo pagar los USD 44.700 millones heredados del gobierno de Macri.

A su vez, la intención es lograr que regresen a las reservas del Banco Central de la Nación, los USD 1.892 millones que la Argentina le pagó al FMI a finales de diciembre. También, existen rumores que afirman que, un factor fundamental en el papel, sobre todo del staff técnico del Fondo, es el del principal accionista del mismo, Estados Unidos, que parecería no ofrecer ningún tipo de respaldo para las negociaciones con Argentina.

Entre los que conforman el núcleo duro del FMI, los que tienen una decisiva importancia, como por ejemplo Alemania y Países Bajos, exigen que se realice un consolidado ajuste fiscal, así como que la Argentina pueda cumplir con una garantía, en la que se prometa el repago de la deuda de USD 45.000 millones.

Se prevé también, por anuncio del Presidente de la Nación, Alberto Fernández, que Guzmán, comente y explique acerca de la situación actual con el FMI, a los 24 gobernantes, incluyendo al Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Esto en una cumbre a realizarse en Casa Rosada. Guzmán confirma la importancia de esta cumbre, debido a la explicación de la complejidad del fenómeno de las negociaciones en el plano internacional, y considera esencial, debido a la amplia participación de numerosos Estados-nación a lo largo del globo.

Declaró también, que el gobierno desea que las negociaciones se aceleren lo más posible, como que están dispuestos a hacer lo que sea necesario para que el asunto de la deuda pueda resolverse lo antes posible. La participación próxima del Jefe de Gobierno porteño en la cumbre, muestra una clara intención por parte del presidente, de querer llegar a un acuerdo lo antes posible.

Y tener la mayor cantidad de aliados posible, frente a un evento que, en un principio, estaba exclusivamente planeado para los gobernantes provinciales. Sin duda el tema de la deuda, es algo que preocupa no sólo a quienes detentan el poder, sino también a una gran parte de los argentinos, que se ven cada vez más inseguros acerca del futuro económico del país.

Esperemos que la predisposición que alude el gobierno, no sean sólo buenas intenciones, sino también, soluciones verdaderamente efectivas.