Se tomó la decisión de aumentar las tarifas de los servicios de electricidad y gas. Mediante las Resoluciónes 403/22 y 403/22, la Secretaría de Energía de la Nación, dispuso la suba de un porcentaje de un 16% en el caso de la electricidad y de entre el 18,5% y el 25% para el gas.

Se comenzarán a implementar estas modificaciones, a partir del 1° de junio del corriente año. Serán adecuados los precios en el Precio Estacional de la Energía Eléctrica (PEST), para la energía eléctrica y en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST) por el gas natural. Los dos documentos fueron firmados por el secretario de Energía, Darío Martínez. Después de las definiciones que surgieran de las audiencias públicas realizadas entre los días 10 y 12 de mayo 2022.

Sobre el Precio Estacional de la Energía Eléctrica (PEST), en el sector de energía eléctrica, el valor del ajuste será de un 26%. Ese porcentaje, para los usuarios residenciales del Gran Buenos Aires, con un consumo promedio, se traducirá en sus facturas con un aumento del 16,53%. Mientras que en el caso de, entre un 41.7% y un 46.3% en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), que afecta al gas, llegará a las facturas de los consumidores residenciales tipo, con un incremento entre 18,5% y 25%.

En los dos servicios, tanto la energía eléctrica y el gas, los usuarios que cuenten con tarifa social, no tendrán ningún aumento. En cada distrito o provincia, los aumentos serán distintos. Las cifras que trascendieron, a modo de ejemplo, sobre los usuarios del gran Buenos Aires, siempre estarán por encima de las que se manejen en el resto del país. Por lo tanto, en sus facturas, serán inferiores a las mencionadas en este informe.

Según la información generada desde la Secretaria de Energía, han llegado a estas definiciones, en línea con las sugerencias realizadas por presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, de acuerdo al programa económico delineado por el ministro. El sentido de que las modificaciones de las tarifas.

Según el tope dispuesto por el aumento desde el Gobierno, deberán resultar por debajo del nivel de los salarios de los argentinos. En referencia a los que poseen el pago de la tarifa social, los aumentos anuales, tendrán que estar por debajo del 21.6%. Que es el equivalente al 40% del índice marcado por el Coeficiente de Variación Salarial (CVS), del año pasado.

Las palabras sobre estos términos, del presidente Alberto Fernández, fueron las siguientes: «Las correcciones tarifarias sean inferiores a la variación de los ingresos de la gente». En cuanto al resto de los consumidores residenciales de los servicios, el promedio del aumento en sus facturas anuales, deben resultar inferior al 42,7%. Esa cifra equivale al 80% del valor registrado para el año pasado por el Coeficiente de Variación Salarial (CVS).