A 17 años del trágico incendio del boliche, el ex líder de la banda Callejeros, hizo acto de presencia en memoria de las víctimas. Con su nueva banda, “Don Osvaldo”, Patricio “Pato” Fontanet, sorprendió a todos en el evento, que rememoraba a las 194 víctimas fatales y 1.500 heridos.

No era de esperarse, que está aparición haya despertado polémica en el público, entre los que defienden la inocencia del cantante, y entre quienes consideran inoportuna su aparición. El ex-líder de la banda de Callejeros, que se presentó con su nueva banda, tocó alrededor de media hora, a lo que después se dirigió a los organizadores del evento, agradeciendo su trabajo, y por siempre acordarse de los afectados.

Dicho acto, fue organizado por la agrupación “No nos cuenten Cromañón”, integrada por personas que sobrevivieron a la tragedia, como así también familiares de las víctimas. Las posturas acerca de la inocencia de la banda se hicieron notar, al haber un sobreviviente que afirmaba la falta de responsabilidad de la banda en el incidente, durante la presentación del evento.

Y es que Fontanet, había sido condenado a siete años de prisión por el incendio. Siendo recién liberado en 2018. Otros miembros de la banda, ya habían recibido libertad condicional, junto con varios funcionarios del Gobierno de la Ciudad, debido a la habilitación del lugar del incendio, así como Omar Chabán, fallecido en 2014, internacionalmente conocido como el gerente, y cara pública de República Cromañón.

La tragedia, iniciada por una bengala, la cual quemó materiales que produjeron el incendio, como una nube tóxica que impedía respirar, sumado a las fallas de las puertas de emergencia y de los matafuegos, impidiendo que las personas pudieran escapar, degeneró en unos de los episodios más tristes, que conmovió al país, el 30 de diciembre de 2004.

La agrupación “No nos cuenten Cromañón”, hace hincapié en la falta de voz de los afectados en la opinión pública, responsabilizando principalmente de lo sucedido, a la corrupción estatal y de los funcionarios públicos. Según lo que expresan, buscan ser esa voz que faltó, en la representación a las víctimas, de las organizaciones civiles de aquel momento.