A pocos días de comenzar el Mundial de Futbol Qatar 2022, un artículo donde se aborda la importancia de esta disciplina en ambos sexos y sobre todo su importancia en la niñez y la adolescencia. Diversos estudios científicos certifican y demuestran que la práctica del futbol entre niñas y niños a temprana edad ayuda en el desarrollo mucho más que otras disciplinas.

En países donde el futbol se vive con mucha pasión, intensidad y entusiasmo, tanto niños y niñas se interesan en practicar este deporte durante la etapa escolar y la adolescencia, lógicamente los padres suelen preocuparse por la cantidad de lesiones que esta actividad pueda traer consigo, sin embargo el futbol podría y puede ser más beneficioso de lo que la mayoría creen. Según datos arrojados por la FIFA (Federación Internacional del Futbol Asociado), este deporte es practicado por aproximadamente 265 millones jugadores profesionales, en gran cantidad de países que incluyen clubes donde se desarrolla esta disciplina.

Esto sin contar los millones de jóvenes que lo practican a nivel amateur, a causa del increíble impacto global de este deporte, es importante conocer y reconocer su impacto en la salud. La osteoporosis, conocida también como “La epidemia silenciosa”, es una enfermedad asintomática que se caracteriza por una disminución de la masa ósea y un aumento de la fragilidad de los huesos y por ende el riesgo de fracturas, sin duda es una de las afecciones más temidas por los deportistas de todas las edades. Una de las maneras de optimizar la salud ósea y por lo tanto de reducir el riesgo de sufrir esta patología, es a través de la actividad física.

Por lo tanto, hace tiempo investigaciones científicas en todo el mundo, se dedican a indagar cual es la forma de fortalecer todo el sistema óseo. Especialmente en la etapa del crecimiento, en este sentido algunos estudios recientes a nivel científico, descubrieron y pudieron confirmar que los jóvenes que juegan al futbol son quienes desarrollan huesos más fuertes y grandes, que quienes practican otras disciplinas o no realizan actividad física. Investigaciones realizadas por especialistas, indican que jugadores profesionales de futbol, en comparación con no jugadores de la misma edad, en un promedio aproximado de 23 años y el mismo índice de masa corporal, demostraron que el contenido mineral total de los huesos del esqueleto humano, fue del 18 por ciento entre los que practicaban este deporte.

En esta investigación descubrieron que los huesos más densos y más grandes, se encontraron en la pelvis y en las piernas en comparación con los brazos y tronco. Con este nivel de actividad y a esa edad, se observó, también que la cantidad de masa ósea era independiente de otros factores críticos como la nutrición. En estudios realizados con jugadores de futbol de aproximadamente 12 años de edad, que entrenaban de dos a cinco horas semanales, más un partido entre semana, demostró que el aumento de la masa ósea, era significativamente mayor, entre los que jugaban y los que no.

Por otra parte investigaciones realizadas en niñas adolescentes en la pubertad, luego de la primera menstruación y cuando la adquisición de masa ósea se encuentra en la meseta, en alrededor de los 16 años de edad, arrojo que la densidad mineral ósea de la cadera, era significativamente mayor en las jóvenes que jugaban al futbol, en comparación con un grupo que practican la natación. Es importante y a tener en cuenta que el aumento de la densidad ósea puede ser una ventaja real en términos de prevención de fractura en la adultez.

En tiempos donde se observa que la obesidad infantil va en aumento y la educación física no son lo suficientemente valoradas, en algunas escuelas como realmente debería ser, la práctica de este deporte en las instituciones educativas. Debería ser un complemento más, sumados a las materias curriculas. A fin de asegurarles tantos a niñas y niños un mejor y beneficioso futuro como deportistas. Jugar al futbol en la etapa del crecimiento es una garantía de un futuro saludable como deportista, además del beneficio que aporta las relaciones interpersonales.