La realidad social es acuciante. Al respecto, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, presentó este jueves la nueva Red de Atención para gente sin techo. El programa Buenos Aires Presente (BAP) se llamará Red de Atención y “no solo estará enfocado en la asistencia durante el invierno, sino que se transformará con un criterio más amplio, integral e innovador durante los 365 días del año”, indicaron fuentes oficiales.

La Red de Atención está conformada por distintos profesionales y técnicos del área: psicólogos, trabajadores y operadores sociales que recorren la Ciudad en vehículos, durante todo el día. También se suman profesionales a pie que favorecen la interacción entre asistentes sociales y las personas en situación de calle, a quienes se les ofrece el traslado a uno de los 47 Centros de Inclusión Social (CIS), que funcionan las 24 horas. Allí se les brinda contención y seguimiento profesional, una cama, ducha y comida y elementos de higiene personal y ropa.

Y la posibilidad de una reinserción social, explican en el GCBA. “Este es un problema al que le vamos a poner luz. No vamos a dejar de trabajar, de aprender y desafiarnos en el objetivo que perseguimos, que el objetivo de la Red es que nadie duerma en la calle, nadie tiene que tener como única opción el dormir en la calle. No es bueno, no es sano, es duro y es difícil”, señaló.

Tras la polémica generada por su desafortunada frase publicada en Instagram “orden y limpieza”, Macri dijo que fue “fue poco feliz” dijo, en aquel momento, Macri sobre una publicación que finalmente levantó de sus redes sociales. Este miércoles enfatizó esa idea y fue por más: “Fue una muy mala comunicación de una muy buena política pública”. El mandatario estuvo junto a Clara Muzzio, vicejefa de Gobierno, y Gabriel Mraida, ministro de Desarrollo Humano y Hábitat.

Tres aspectos centrales de la Red de Atención

Llegar antes: se suman nuevas bases operativas, recorridas permanentes por puntos estratégicos como lugares de ranchadas, estaciones o el Aeroparque, y apertura de nuevos dispositivos de primer acercamiento, DIPA, que son lugares de día donde las personas pueden ir a comer, bañarse y tener una entrevista con un trabajador social o un psicólogo. En definitiva, se trataría de llegar a las personas y no esperarlas.                                                        

Segmentación: a partir de nuevos protocolos de atención tanto para que no haya chicos en la calle y para personas con problemas de salud mental. Además, se abren CIS específicos con mejores estándares de atención (por ejemplo, el primero de Salud Mental). Y en 15 días se sumará uno nuevo para familias. El eje fundamental es que ahora el foco estará puesto en revincular a las personas con sus familias o un proyecto de vida, y no en el asistencialismo.

El problema es complejo y necesita de todos. Las respuestas serán trabajadas en una Mesa de gestión con las organizaciones de la sociedad civil que vienen abordando estos temas (Cáritas, Iglesias, ONG). Y se suma la articulación con el sector privado para trabajar en planes de revinculación laboral.

La Red de Atención: La Red de Atención asistirá a las personas en situación de calle independientemente del clima, a través de operativos conjuntos con otros ministerios e incrementando la cantidad de CIS con enfoques especializados según las necesidades y problemáticas.

Por Fernando Larocca