La Cámara de Diputados aprobó en general, por 180 votos a favor, 22 en contra y 49 abstenciones, el proyecto de Presupuesto 2023 que establece un gasto total de casi 29 billones de pesos. Un optimista incremento de la economía del 2% y una pauta inflacionaria del 60%. Número francamente distante de los pronósticos de las consultoras, que lo sitúan con un piso del 90%.

La sanción que ahora pasa al Senado contrasta con el presupuesto 2022 que nunca fue sancionado, por lo que se debió prorrogar el de 2021.La iniciativa fue aprobada a las 5:13 con el respaldo del Frente de Todos, Provincias Unidas, Interbloque Federal, y los bloques de JXC Evolución Radical, UCR y Encuentro Federal, mientras que fue rechazo por la Coalición Cívica, la izquierda y la derecha, y el Pro se abstuvo.

Tras casi 15 horas de debate, el plenario legislativo comenzó el debate en particular de los 143 artículos que componen esa iniciativa donde se produjo un debate vinculado con el presupuesto educativo. A las 9:15 finalizó la sesión. Los votos a favor fueron: 114 del Frente de Todos, 51 de Juntos por el Cambio (33 UCR, 12 Evolución Radical, 4 del espacio de Stolbizer, 1 del PRO y 1 Ahora Patria), 8 del Interbloque Federal, 4 Provincias Unidas, 2 Ser, 1 MPN.

El dictamen de mayoría contenía reformas impositivas. Como por ejemplo, aumentos en las cuotas de obra social para las categorías más altas del Monotributo, incremento de impuestos internos y de aranceles de productos electrónicos, un impuesto sobre los pasajes y deducciones de ganancias en concepto de educación. Otro punto significativo fue la inclusión de una cláusula por la cual si aumenta la recaudación o la inflación prevista del 60% en 2023, se deberá implementar una corrección en el Presupuesto, a fin de establecer cómo se redistribuirá ese excedente de los recursos.

Derrota  oficialista en Ganancias y retenciones

La principal duda había sido si el oficialismo lograría que se apruebe el artículo 100, que establece que los jueces y funcionarios del Poder Judicial paguen el Impuesto a las Ganancias. Finalmente, fue rechazado en la votación en particular. El lunes, el artículo fue criticado por distintos representantes de asociaciones que nuclean magistrados, que participaron de una reunión de la comisión de Presupuesto y Hacienda.

La Asociación de Magistrados iba a tener una reunión con la enjuiciada vicepresidenta Cristina Kirchner este miércoles, pero la suspendió. A lo largo de la sesión que se extendió por espacio de 19 horas, el oficialismo no logró incorporar el artículo para eliminar la exención de ganancias a la Justicia al perder la votación por 134 contra 116 votos del Frente de Todos, ni el artículo que permitía al Gobierno poder aumentar las retenciones agropecuarias. El objetivo del kirchnerismo al rebajar salarios a jueces y fiscales sería obtener renuncias y completar vacantes con funcionarios adictos, ante la posible derrota electoral de 2023.

En cambio, el presidente de la comisión de Presupuesto, Carlos Heller, propuso a pedido del diputado Hugo Yasky facultar la Jefatura de Gabinete pueda reasignar partidas a fin de que el gasto total de educación no pueda ser inferior al 1,33% del PBI, con el fin de asegurar «a la sociedad y la comunidad educativa que no habrá reducción de fondos».El plenario legislativo sancionó la iniciativa de gastos y recursos con un amplio apoyo en la votación en general ya que cosechó 180 votos que fueron aportados por el Frente de Todos, Provincias Unidas, Federal, Ser y los bloques de Juntos por el Cambio, Evolución Radical, UCR, y Encuentro Federal, que tiene como referentes a Emilio Monzó y Margarita Stolbizer.

El rechazo juntó 22 votos que correspondieron a la Coalición Cívica, Republicanos Unidos, Ahora Patria, y Creo, el trotskismo y las dos bancadas de derecha  Avanza Libertad y Libertad Avanza, y el PRO se abstuvo con 49 sufragios

Voces opositores

El diputado nacional Hernán Lombardi cuestionó luego de la sesión el proyecto oficial al decir que «el Presupuesto es malo, pero es mejor que tengan uno porque si no les quedan las manos desatadas para hacer cualquier cosa», mientras que Maximiliano Ferraro de la Coalición Cívica dijo que “podrán tener nuestro voto para recortar los privilegios a corporaciones, a sindicalistas y a los regímenes de promoción que benefician unos pocos, o para disminuir el déficit en empresas públicas, o para retomar una senda de crecimiento, producción y generación de empleo genuino en Argentina. Pero jamás tendrán el voto de la Coalición Cívica para comprometer el futuro de los niños, niñas y adolescentes en este contexto de catástrofe educativa».

Por su parte, Martín Tetaz (Evolución Radical) aclaró que no le gusta este presupuesto, pero destacó que es «menos malo que el que había llegado originalmente al Congreso»